Enero es... Almodóvar

Loading...

128 - La habitación del hijo (Nanni Moretti)


Sinopsis:

En una pequeña ciudad del Norte de Italia, vive apaciblemente una familia formada por los padres (Giovanni y Paola) y dos hijos adolescentes: Irene, la mayor, y Andrea, el pequeño. Giovanni es psicoanalista. En su consulta, situada al lado de su apartamento, sus pacientes le confían sus neurosis, que contrastan con la calma de su propia existencia. Su vida se rige por una serie de costumbres o aficiones: leer, escuchar música, aislarse y agotarse haciendo largas carreras por la ciudad. Un domingo por la mañana, un paciente llama a Giovanni por una urgencia. No puede salir a correr con su hijo tal y como le había propuesto; Andrea sale a bucear con sus amigos, pero no volverá.

Crítica:

Lo malo de los premios es que te condicionan a veces tanto o más que una buena reseña; que esta película ganara la palma de oro y el premio FIPRESCI tuvo dos consecuencias claras: que viera la película, puesto que ni el argumento ni el tráiler me atraían demasiado, y que temiera no ser objetivo y no poder defender una crítica negativa sin contemplaciones (tener voz propia).


Al final me gustó la película, y no tuve que enfrentarme a absurdas defensas de porqué me parece algo malo cuando ha ganado en Cannes. Sin embargo, siento que algo le faltaba para ser una obra maestra, aunque de verdad que no sé qué es…  Por ello, me gustaría intentar dedicar esta crítica al porqué Moretti en vez de quedarse con mi 10, se quedó con mi 8.

Para empezar, supongo que yo podría haber quitado un tanto de felicidad a la “familia súper feliz de la muerte”. 

Esa figura del padre que no protege, sino que mima y empalaga, con ese hijo que sonríe incondicionalmente, aparentemente falto de personalidad y de, digamos “vidilla”… No sé, la ambientación de la familia me parece demasiado “Cuéntame”. Quizás existan familias así; pero como no es mi caso, quizás por ello no sentí demasiada cercanía a ellos, me refiero antes del drama, claro.



Después del drama mi empatía aumenta, y me veo más reflejado. Es entonces cuando la película más me interesa, cuando en la figura del padre (quien por cierto es el propio director quien hace de actor principal a la vez, lo cual aplaudo y felicito) comienza a verse la ausencia de su hijo, el desequilibrio de su familia.

En esto me emocionó la película, a partir del fallecimiento. Creo que después de Up, ninguna me había entristecido a tan pocos minutos de haber empezado.

Por otro lado, la fotografía es más blanquecina e insulsa que la misma cara de Moretti. No es horrible, es insulsa. Supongo que fue esa su intención, pues quería transmitir naturalidad, lo cual consigue estupendamente, llegándome a creer los vínculos entre los familiares, como si estuviera viendo una serie donde ya los conociese de antemano (a pesar de que se trate de un modelo de familia lejano al mío). Sin embargo, mi cine favorito es aquel donde la imagen juega un papel fundamental; y en este caso, es puro albedrío.


Mención aparte el jugoso humor negro con que Moretti crea algunas escenas, y desarrolla a su personaje, además de los grotescos personajes que acuden a su terapia. En ese sentido a veces me hizo soltar la carcajada (como en la escena en la iglesia), y ansío por ver una comedia suya.

Para terminar, me encuentro con un final algo débil y Miss Sunshine, quitando el que la escena final ocurra en una playa, lo cual me gusta, y le da un cierre bonito a la historia.

En fin, muy buena película, pero que le faltó un poco para el clímax, y no precisamente por la historia, sino por el cómo.

David Uclés

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada