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85 - El país del silencio y la oscuridad (Werner Herzog)




Sinopsis:

Documental que gira entorno a Fini Straubinger, una mujer madura que, siendo una niña, sufrió un accidente a resultas del cual perdió, primero la vista, y luego el oído.
 
Crítica:
 
Herzog, uno de los directores más alabados en Alemania, decidió mostrar a su entonces creciente público la resulta de la imposibilidad de ver y de oír, ambos sentidos negados al unísono, sumergiéndose entonces el sujeto a un “país de silencio y de oscuridad”. 

La película es un documental, en el que no hay actores, sino víctimas, personas que dejaron de vivir hace tiempo para sobrevivir.
El film comienza con una escena desencajada, quiero decir, no con un algo introductorio que poco a poco te facilite la “lectura” del film, sino con una escena que bien podría haber estado a la mitad, o al final. Un claro ejemplo de la cuotidianeidad de los protagonistas: ellos hablando entre sí, comunicándose con sus manos, y, a pesar de que ni ellos mismos escuchan su voz, hablando . Esta escena me produjo mucha gracia, espero que humor sano. Creo que Herzog tuvo la intención de empezar haciendo reír, para acabar mostrando la parte más cruda e igual de cuotidiana y real de los actores.

Al salir de la sala, tuve mis dudas del porqué Herzog cogió esta temática tan “fácil”, puesto que no hizo falta introducir malabares de cámara ni filtros apasionados para sacar a flote la sensibilidad del espectador. Pensaba que sólo buscaba la provocación. Esto nunca lo sabré a ciencia cierta; supongo que como todo director que juega con sus espectadores, él fue consciente del resultado anímico que provocaría el film, el cual es doble: pura “tristeza”, y “nueva comprensión”.


Nueva comprensión, porque antes de este documental, desconocía cómo se comunicaban, qué pensaban, y por qué así eran los sordo-ciegos. Siempre imaginé que entre la muerte y dicho país, la muerte se mostraba más comprensible, quitándonos al menos la consciencia.

Sobre las interpretaciones, son ellos mismos, no tienen guión que interpretar; están lejos de cualquier ansia de honores. A modo personal, admiro a la protagonista, a la directora del programa que se encarga de los sordo-ciegos en Alemania. Apenas se aprecia que esté incapacitada. Todo un ejemplo a seguir.


Espero que le saquéis el mayor provecho positivo, que actuéis egoístamente, y penséis que poseéis todo lo visible y lo invisible, todo lo audible, y el casi total silencio. Como diría Saramago: “usad bien los sentidos, en honor a aquellos que desgraciadamente ya no la tienen”.

David Uclés

3 comentarios:

  1. No parece para nada provocadora la verdad. Para simplemente fue un documental, en el que el director daba voz a estas personas para que pudieran decir: "Yo también existo".
    Tristeza... Muchísima. De que siga habiendo personas que no pueden comunicar lo que sienten, lo que quieren, y sobre todo, de que aún no se sepa bien como poder hacer para que aprendan.

    Muy dura.

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  2. Creo que la vi de pequeño, y me hizo madurar... buenísima!

    Enrique

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  3. La vi hoy..es hermosa, vital..te enseña muchas cosas, herzog filma con gratitud y admiracion hacia los personajes. Que gran descubrimiento. Gran figura la de Fini :)

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