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83 - Primer (Shane Carruth)

Sinopsis

Cuatro hombres trabajan en un garaje construyendo aparatos altamente complejos. En parte por accidente y en parte por su pericia, descubren un mecanismo dotado de poderes que les permite conseguir casi todo lo que quieran. Se trata de un hallazgo que podría cambiar el mundo, pero que pondrá a prueba las relaciones entre sus inventores. Compleja película de "puro" cine independiente (su presupuesto fue de 7.000 dólares y con Carruth haciendo labores de director, guionista, productor intérprete, montador y compositor de la banda sonora y de la fotografía) cuya narración resulta difícil de seguir (y que puede recordar a las maquinaciones de "Pi"), tensamente dramática y con continuos diálogos que, intermitentemente, incluso se hacen incomprensibles. Con una persuasiva estética visual, "Primer" fuerza al espectador a reconstruir el puzzle de la historia al mismo tiempo que lo hacen los personajes, creando una película que demanda posteriores visiones. Calificado por unos de "original, inteligente, complejo". Por otros de "confuso, desesperante e irritante". En definitiva: un film que provoca total división de opiniones (lo más probable es que te encante o lo detestes). En cualquier caso, una experiencia diferente.

Crítica

Es increíble, como con tan sólo 7000 euros, y aun encargándose al mismo tiempo de la producción, dirección, guión, y con uno de los roles protagonistas del film, Shane Carruth ha sabido crear esta obra, que es deliciosa técnicamente, cuya fotografía por la diversidad de enfoques, planos y elementos urbanísticos es bastante satisfactoria, y cuya sensación como producto final es perfecta.

¿Acaso hay mayor mérito que llevar al espectador en todo momento hacia el final con gran intriga, aun siendo esta mayoritariamente enfundada en el desconocimiento de la temática?

Además del montaje, mención aparte, de trabajo minucioso al estar formado por múltiples escenas entrecortadas entre sí con números planos desde otras perspectivas, flashbacks y flashforwards, y todo ello va acompañado por un guión extenso, basado en su totalidad en el diálogo con tecnicismos, y apenas en el monólogo.

La película es un rompecabezas, el cual, además de tener que unirlo, aspecto más que factible conforme el metraje va avanzando, habría que entenderlo. Es decir, no sólo entender cuál es el comienzo, cuál es el final, cómo se desarrolla la acción, qué parte es del pasado, cuál del futuro, y cuál es la intención de los protagonistas y su resultado, sino también intentar comprender el palabrerío lleno de tecnicismos no aptos para un no-informático-técnico-un-poco-freak-físico-químico-matemático. Vamos, que si sois de letras como yo, contentaros con no perderos en la trama, y si tenéis algún compañero que sea fan de “the Big Bang Theory”, quizás eso os ayude.

Mantendremos los ojos bien despiertos frente al nuevo trabajo que pronto sacará a la luz este novel director, el cual me recuerda un tanto a Spike Jonze y a Darren Aronofsky, y para nada a Lynch, como muchos otros dijeron, puesto que Lynch siempre se basa en el inconsciente, y en este caso dicha obra es más factible y consciente que una de cine bélico.

David Uclés


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